CONQUISTA A MEDIAS


No es otra estúpida comedia romántica de adolescentes, os lo aseguro; y no creo estar dejándome llevar por la escasez de estrenos en cuarentena. Cierto que Conquista a medias (una penosa traducción del original, The half of it) no parte de un planteamiento demasiado original, ya que la película actualiza, con cierta libertad, pero de manera muy reconocible, el mito clásico de Cyrano: chica brillante y marginada (Leah Lewis) ayuda al bonachón tímido a conquistar a la muchacha más guapa y encantadora de la clase; para ello, Ellie (nuestro Cyrano) se hace pasar por el grandote bobalicón escribiéndole cartas a la chica de sus sueños y aconsejando al pánfilo galán en sus citas. Pero, al igual que en la obra de Rostand, lo que empieza siendo un juego literario, se convierte pronto en un sentimiento mucho más auténtico y complicado.

¿Qué hace que un planteamiento tan explotado en otras muchas comedias románticas resulte más interesante de lo habitual en el género? Pues, sencillamente, la inteligencia y la mordacidad con las que está escrito el guion (firmado también por la directora, Alice Wu). Algo muy poco habitual en este tipo de películas adolescentes en las que el pasteleo sentimental se mezcla con el humor facilón dando lugar a historias tan previsibles como aburridas. Wu consigue crear unos personajes divertidos y encantadores y envuelve las situaciones y los lugares más o menos comunes del género con unos diálogos brillantes que resaltan aún más las buenas interpretaciones. Todo tiene ese tono ligero de las películas románticas de instituto; pero también hay muchos matices interesantes que me recuerdan, por ejemplo, a la espléndida Lady Bird (2017, Greta Gerwig), si no en los temas que trata, sí en el tono y en la profundidad de los mismos (la soledad, la marginación, la homosexualidad, el conformismo, los complejos, la religión). Y todo ello siempre salpicado de un sentido del humor muy inteligente, nada zafio, y, lo que es más importante, huyendo en todo momento del derrotismo, mostrando una realidad que vence abiertamente los tabúes.


Además, me encantan las películas con personajes interesantes. Y Ellie (Leah Lewis) es un personaje fascinante, del que uno se queda con ganas de saber más, de seguir conociendo.

Una comedia inteligente a la que solo un mal final (o un final demasiado trivial) puede estropear. Y en ese sentido, chapeau por Alice Wu. Demuestra que se pueden utilizar tópicos clásicos y soluciones más o menos previsibles, pero con acierto y elegancia.

Grata sorpresa. Por cierto, curioso el caso de Alice Wu. Leo que solo ha escrito y dirigido dos películas, una en 2005 (titulada Guardando las apariencias) y esta. Tengo ganas de ver la primera (tiene muy buenas críticas) y, la verdad, espero que no tarde tanto en escribir o dirigir una tercera.

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Lo mejor: el personaje principal, Ellie. Es la típica chica friki que pasaría desapercibida (por sus rarezas más que otra cosa), pero de la que yo me enamoraría fácilmente hablando cinco minutos con ella.

Lo peor: algunos lugares comunes son demasiado obvios (y no solo en referencia al Cyrano). Los parecidos con La chica de rosa (1986, Howard Deutch) son muy evidentes. Aunque Conquista a medias es mucho mejor que esa película de culto juvenil.

Gustará: a los frikis que se enamoran de chicas inteligentes escondidas tras unas gafas redondas y amplias camisas de felpa y de cuadros.

No gustará: a los instagramers y su equivocada manera de entender la belleza.

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CALIFICACIÓN: 


Me encanta el final. Era lo esperado (con carrerita detrás del tren incluida), pero me gusta la naturalidad con la que Alice Wu resuelve un trío imposible, sin dañar demasiado a nadie; al contrario, enseñándoles que, casi siempre, la madurez duele; pero duele más la mentira, el autoengaño.

La escena final en la iglesia me parece de las escenas más divertidas, absurdas y emocionantes que he visto en una película de estas características. Y el plano final de Ellie es fantástico porque lo engloba todo: belleza, esperanza, incertidumbre y melancolía.

Por cierto, muy divertida la relación entre Ellie y su profesora.


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